Yo renuncio a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y prometo vivir, según la ley de Jesucristo, y no afiliarme a ninguna secta, condenada por la iglesia instruida por Jesús, amén y amén.
También deberán tener limpia su residencia de figuras obscenas, pues esto aleja a los ángeles de su entorno.
Que nunca falte en vuestros hogares el corazón sagrado de Jesús y de María, todo aquel que los venere serán recompensados en esta vida y también en la otra.
Procurar orar la Coronilla del Señor Misericordioso todos los días a las 15 horas, que no tardarán en recibir su recompensa, de no poder a esa hora, lo pueden reemplazar a las 3 horas de la madrugada.
No hacer faltar el cirio y ramo bendito y para alejar al demonio el agua bendita.
Pondrán en las cuatro esquinas de la casa un frasquito pequeño con agua bendita y no faltará las bendiciones.
Alejen de vuestro hogares a las personas ruidosas que no practiquen los mandamientos de la ley de Dios, no permitir el ingreso de personas que no estén con la gracia del señor, y que viven en concupiscencia.
Vuestras amistades serán aquellas personas que lleven su moral como Dios os ha mandado, no permitir el acceso de personas que no estén debidamente casados, pues estas personas no son dignos de pisar vuestra morada.
En su casa o apartamento por grande o humilde que sea, deberán destinar un espacio para orar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Enalfombrarán el recinto y no hagan faltar un Cristo, así como el cuadro del Señor en su Misericordia y tendrán permanentemente una lamparita con luz roja preferentemente de aceite con un cristal en rojo, de no poseerlo entonces prenderán una velita roja todos los días en señal de reverencia al Sagrado Corazón de Jesús y de María. No harán faltar flores ni perfume que embriague el ambiente donde debe morar el Señor.
Todo aquel que lo mantenga en sus hogares, no perecerá ni en un accidente, ni será lastimado por mano humana, ni le faltará el alimento para su hogar y a la hora de su muerte Jesús vendrá por vuestra alma con toda su gloria, a ayudarte a bien morir.
Escuchad estos consejos y enderezad el camino de vuestras vidas y no os arrepentiréis. Amén y amén.
